El inicio de la primavera: celebraciones y significado

El comienzo de la primavera, el conocido como equinoccio primaveral del 21 de marzo, es una celebración cálida y jovial, llena de ritos de regeneración y alegría. Música, color, flores, vida… El invierno pasó y todo se renueva.

Es el momento de celebrar una fiesta. En Simboliza (www.simboliza.org) el equinoccio de primavera acude al poder de los elementos (agua, tierra, aire y fuego) para dar entidad a esta transmutación, a este intenso cambio vital.

primavera1

En el extremeño Valle del Jerte, en España, la primavera comienza con la floración de los cerezos. Es un momento de belleza singular, exaltación de la naturaleza y colorido. Cada vez son más los turistas que eligen disfrutar de esta visión única, todo un espectáculo que tiene una duración muy estricta y exacta en el tiempo: finales de marzo. Hay que irse a Japón para encontrar algo similiar: la tradición del Hanami (observar la floración); en este caso, el Hanami de los cerezos; comienza a principios de marzo en la isla de Okinawa y se extiende por todo Japón hasta finales de abril concluyendo en isla de Hokkaido. Una versión de excepcional belleza es el Hanami nocturno de los cerezos, conocido como ‘Hanami yozakura’ (cerezos de noche).

primavera3

Otra de las celebraciones relacionadas con el florecimiento de la vida después del invierno la encontramos en Córdoba (Andalucía, España). Sus ‘patios’ (la Fiesta de los Patios) es una explosión de color que ocupa la mitad del mes de mayo, momento en que los habitantes de la ciudad andaluza abren las puertas de sus casas al público para mostrar macetas y jardines interiores en todo su esplendor, riqueza y luminosidad.

patios cordoba

El equinoccio de primavera es una fecha elegida durante cientos de años para pedir abundancia (siempre se hizo en relación con las cosechas) y cerrar ciclos en base al perdón, que sustenta un poderoso “seguir adelante”. La nueva energía de la primavera invita a ahondar en lo productivo, en la creación, en la imaginación, en la vida y, desde luego, en el amor.

primavera2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *